Puerto de Ribadesella

Puerto de Ribadesella

Quédate con nosotros en el Hotel Verdemar Ribadesella y a pocos pasos podrás disfrutar de las espléndidas vista que un puerto deportivo nos ofrece.

El puerto riosellano, que durante siglos fue uno de los mejores puertos de abrigo del Cantábrico por estar dentro de la ría, existía ya como portus en la Alta Edad Media y fue mejorado a partir de 1270, cuando se realizó el primer trazado urbano de la villa, que entonces sólo abarcaba los barrios de la Aguda, la Atalaya, la plaza de la iglesia y el Portiellu, una configuración urbana que duró hasta el siglo XVIII. Una de las principales actividades portuarias medievales, la industria ballenera, tenía su centro en la playa, donde se descuartizaba a los cetáceos y se fundía su grasa para elaborar aceite de alumbrado. Otro negocio medieval era el de la importación y distribución de la sal, pues a mediados del siglo XIV Ribadesella obtuvo junto con Llanes, Avilés y Luarca el permiso real de alfolí, que quedó controlado por la nobleza y el clero.

Las últimas obras de ampliación portuaria se realizaron la II República y consistieron en la edificación de la lonja del pescado, el relleno del Campu Les Rolles y la escollera que encauza el río aguas arriba del puente. El estallido de la guerra civil impidió la construcción de un gran dique frente a la playa que habría creado un puerto exterior y habría cambiado profundamente el paisaje riosellano. En 2003 se inauguró en la margen izquierda un pequeño puerto deportivo.