Acantilados del infierno

Acantilados del infierno

Quédate con nosotros en el Hotel Verdemar Ribadesella y disfruta de paseos con vistas tan espectaculares como éstas.

En cualquier punto de esta ruta disfrutaremos de las esculturas que el mar ha ido esculpiendo en la roca a lo largo de los siglos. Entre monte bajo, vacas y cabras, vemos pequeñas embarcaciones de la cercana Ribadesella/Ribeseya faenar en las aguas del Cantábrico, buscando el pescado para que lo degustemos fresco al acabar su tarea.

Pequeñas penínsulas verticales dan cobijo a los nidos de gaviotas y cormoranes a lo largo del camino. Un enorme tómbolo de roca se erige en un pequeño entrante del acantilado. Dos arcos de piedra gigantes aparecen, mientras caminamos, cual puentes hacia ninguna parte, uniendo fragmentos de acantilado. En el cielo, busardo ratonero y cernícalo común son frecuentes, dos cazadores escudriñando el suelo, listos para dejarse caer sobre los pequeños animales que forman parte de su dieta.

Y en el área recreativa de Cuerres, en el extremo oriental de la ruta, la mejor panorámica de los Bufones de Pría y su acantilado, donde el agua se cuela por las cuevas de abajo y sale al exterior por los bufones. Especial atención y cuidado en las zonas de acantilados, sobre todo si se realiza con niños.